ΑΝΕΞΑΡΤΗΤΟΙ ΠΑΝΑΘΗΝΑΙΚΟΙ
Το blog απευθύνεται αυστηρώςPublished on: 24.04.2012
ANTONIO PANESSO ROBLEDO, PANGLOSS, ADIÓS
http://www.elespectador.com/imagen-212870-antonio-panesso-robledo
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
La Parca se
nos ha llevado a Panesso Robledo de este mundo mortal. La vida nos conserva su
memoria y sus escritos como en perenne mármol. Los faraones quedaron en
mausoleos y los guerreros entre sus botas con tacones. Pangloss queda con su
sonrisa volteriana mirándonos piadoso por entre sus columnas que no podrán
demoler los años.
Lo conocí
desde que empecé a conocer la diferencia entre el valor de El Siglo de Laureano
y El Tiempo de los Santos. El primero me olía a doctrina, a canon, a látigo.
Pangloss me enseñó el humor, el escepticismo, la crítica, el academicismo, - el
amor por la palabra bien dicha -, el volterianismo en las ideas.
Pan-gloss, todo lo que puede parlar la lengua, era
su apodo literario – no su “alias” -. Tal vez lo escogió en honor a Cándido, el
personaje de uno de los libros de Voltaire. En esa palabra estaba definido su
anticredo en algún dogma, su vastedad de pensamiento, su respeto por la verdad
y la defensa de la libertad de las conciencias. Era un humanista, en el pleno
sentido de la palabra. Lo que oliera a ser humano, a sangre derramada sin
causa, a rebeldía intelectual, a salir de los surcos de la horda militar y
clerical eran motivos de sus escritos.
Se nos ha
ido un maestro del periodismo. Pangloss puso un hito, un punto muy alto,
difícil de imitar. Con él quedaba bien Colombia y Bogotá mereció llamarse la
Atenas Suramericana por el uso castizo y sonoro del idioma castellano. No tuvo
el honor de ser nombrado en la Academia Colombiana de la Lengua pero la manejó
con la pulcritud de un filólogo, sin rebuscamiento, con gracia y la blandió
como El caballero de la tenaza para combatir
la corrupción y el clientelismo.
Sí. Antonio
Panesso Robledo, del robledal de Sonsón, fue un señor pensador, que no
contemporizaba con el error gramático ni el político. Liberal de ideas, como Locke,
Hobbes, Rousseau, Voltaire, Diderot o D´Alembert. Exquisito en la escritura,
como Azorín y Alas, “Clarín”, de pluma ágil, cortada con cincel, punzante, contundente,
al lado de los nuestros Baldomero Sanín Cano y Fernando González.
No solo El
Tiempo lo llorará, aunque ya no sea de los Santos sino de un magnate de los
bancos ante el que se inclinan hoy empresarios y políticos. Lo llorarán los
periodistas colombianos, los filólogos, los pensadores, los que usan una
Libreta de Apuntes para coger al vuelo una verdadera noticia, que valga la pena
ser conocida, que tumbe un ministro, un expresidente, un defraudador del
erario. Lo puede llorar también el ignoto aprendiz de escritor sin miedo de que
le vayan a tapar la boca con un fajo o una amenaza.
El otro
doctor Panesso murió antier oliendo a hombre de letras de linotipo a los 93
años. Qué falta que nos hace un hombre cuya cara parecía un martillo para las
tiranías y las componendas. Su cuerpo será recogido por la tierra y allí se
quedará como semilla, sembrado como una bandera roja en la luna.
No era
Pangloss un santo y a nadie se ocurrirá prenderle una vela ante su tumba porque
se levantaría a apagarla de inmediato. Él, hombre de raca y mandaca, sabía que
era ceniza iluminada para que otros se la pusieran en la frente cuando leían lo
que escribía.
Vaya este
homenaje de quien recibió una mañana en 1970 la noticia en su columna de que a
Drigelio Medina Perdomo, un juez valiente, había sido excluido de la nómina por
haberme casado por lo civil, sin permiso de la curia bogotana.
21-05-12 -
9:58 a.m.Leer más...
Reinel Gutiérrez
No todo puede ser malo, pues en
el fondo lo que hacen los atracadores, apartamenteros, matones y asaltantes de
toda índole, tiene una función social que beneficia a buen número de personas.
Entender esto puede demorar un
poco mientras las neuronas cerebrales se acomodan, hacen fila y se ponen en el
debido orden para asimilar el tema. Después de esto, y de haber tomado aire, y
relajarse muscularmente, entonces ya se puede decir que gracias a los señores
antisociales hay trabajo.
Si no fuera por ellos, no habría
tantas empresas de vigilancia, que les dan empleo a muchos hombres que vienen
de prestar servicio militar y no encuentran otra ocupación.
Debido a estos señores, los
conjuntos residenciales, los bancos, los centros de comercio tienen un
vigilante en la puerta principal y en sitios estratégicos. En las fincas hay
mayordomos con escopeta, y por las calles de los barrios van los guachimanes o
serenos.
Cuántos trabajan como escoltas
para proteger a los notables de una sociedad, y eso es un trabajo con sueldo,
seguridad social y otras garantías.
El día que llegue la paz, habrá
que cerrar las empresas de seguridad y vigilancia, las fábricas de armas, y
acabar con los sistemas guardaespaldas.
¿Será que los vigilantes están de
acuerdo en que la delincuencia desaparezca y entonces ellos se queden sin trabajo?
¿En dónde está la mejor garantía, en el conflicto o en la convivencia pacífica?Leer más...
Lunes 21 de mayo, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.zymichost.com/
mariopbe@gmail.com
Amigos:
Pablo Victoria, historiador colombiano,
Senador de la república y columnista, en su libro La otra cara de Bolívar, incluye
un inventario de las fuerzas militares que el Rey de España Fernando VII puso
bajo las órdenes del General Pablo Morillo y Morillo, 1775-1837, con el fin de pacificar los territorios occidentales
españoles. Morillo fue vencedor de los ejércitos napoleónicos en España,
entrenado en las fatigas de la batalla de Bailén y herido en la de Vitoria.
Además, era un militar completo, ordenado, disciplinado, parco, indomable.
La España por esa época
había cambiado sus hombres ya no avanzaban con esa mística de antaño, con ese
arrojo movido por fe y no se había vuelto a suspender batalla alguna para dar
paso a la hora de la plegaria. El Ángelus brillaba por su ausencia y ya no se
volvería a escuchar en los mares el rosario. Lo admirable era que España
hubiera podido poner en la marcha tal poder militar después de haber luchado
una guerra tan sangrienta y devastadora contra Francia.
El 18 de febrero de 1815 Morillo se dio a la vela desde el
puerto de Cádiz. Una gran muchedumbre batiendo pañuelos negros despidió a los
ejércitos y blancos para los anónimos.
Después de pocos días de navegación, debido a la grave situación
en Venezuela, se ordenó secretamente a la armada, que había sido destinada al
Río de la Plata, el dirigirse a Nueva Granada.
La armada del General
Morillo constaba de 18 buques de guerra, 42 naves de transporte y muchos otros
buques de menor calado. El navío San
Pedro Alcántara, de 64 cañones,
mandaba la escuadra. Lo acompañaban dos fragatas de 34 cañones, una corbeta de
22, un bergantín de 13 y 13 cañoneras. Venían los regimientos de infantería de
León, Vitoria, Extremadura, Cazadores de Castilla, Barbastro y Valencey; los regimientos de caballería de Húsares de Fernando VII y
Dragones de la Unión que, sin caballos, esperaban encontrarlos en América; un escuadrón de artillería de 18
piezas con sus maestranzas, 2 compañías de artillería de plaza; 3 compañías de zapadores y un parque
de sitio.
Las tropas de desembarco constaban de 10.642 hombres, y 2.500
marineros, todos veteranos curtidos por la guerra y victoriosos sobre el mejor
ejército del mundo: el de Napoleón.
Como Jefe de escuadrón otro veterano militar, el mariscal de
Campo Pascual de Enrile, hijo del marqués de Casa Enrile, 1772-1836, que había servido en el sitio de Tolón y destacado en la
guerra contra los franceses.
FUENTE: PABLO VICTORIA, La otra cara de
Bolívar, 2ª
Edición, abril de 2011. Editorial Planeta Colombiana S. A. Bogotá. Colombia.
Cordialmente,Leer más...
TRISTEZA Y ESTUPOR: CASO SIGIFREDO
http://bersoapaz.blogspot.com/2009_02_01_archive.html
Por Leopoldo
de Quevedo y Monroy
Colombiano
Un video que
muestre patética y claramente que el “mejor profesor” de la Universidad
Santiago de Cali en 1997, - declarado así por sus alumnos que empezaban su
carrera de derecho -, podría llevar a Sigifredo López a una condena vergonzosa
para él y para el mundo civilizado.
Pero si el video
que se eleva a “prueba reina” por una opinión generalizada no es claro, la
prueba allegada queda en vilo y deberá ser desechada. Algunos medios dicen que
en el video “supuestamente se observa a López
entregando detalles sobre la seguridad en la asamblea”.* Es una verdad que la
libertad y la inocencia priman ante una mera sospecha o un suceso con visos de verdad.
El Espectador que siempre se ha mostrado amigo de la democracia y defiende
causas nobles compara este caso con el de un concejal condenado por hechos y
circunstancias que nunca serán iguales.* El Colombiano, diario conservador,
presenta una visión más equilibrada.*
Quienes
hemos tenido oportunidad de tratar como compañero de trabajo humanista al
abogado Sigifredo y hemos asistido al recital que le preparó la Fundación de
Poetas Vallecaucanos, podemos decir que lamentamos por él la coyuntura por la
que atraviesa. Sus antecedentes son de una persona de bien, de una persona
abierta, tratable, jovial, disciplinado, cumplidor y ordenado para dictar sus
clases.
Un
taxista, una maestra, unos poetas que no saben que lo conozco personalmente y
le he estrechado la mano, me preguntan qué opinión me merece la detención del
intelectual con quien compartí un homenaje universitario hace ya unos años.
Consternados, como lo estará todo el pueblo colombiano y quienes lleguen a ver
las noticias fragmentarias que publican los diferentes medios, la gente de toda
condición, desea saber qué debe estar pasando por la conciencia de este padre
de familia, político secuestrado y salvado de la masacre que se llevó a sus
compañeros.
No
puede ser que a un ser humano se le trate como a una oveja indefensa de un
redil que se selecciona porque está gorda y tiene buena lana para ser llevada
al matadero. Los ciudadanos rasos están atónitos. No puede repetirse que se
lleve a la hoguera a un civil porque salió indemne de un desastre. Ni lo que
sucedía en la época de la Inquisición y en Salem con quienes se juntaban con
las “brujas”. Mientras en sus casas los togados tapaban sus insanias y las
iniquidades que cometían con sevicia, emitían sus sentencias en nombre de la fe
y la santidad.
Colombia
puede no estar preparada para tener una consciencia sobre el respeto al ser
humano, para entender el concepto de libertad y el principio universal de
presunción de inocencia y la demostración inobjetable de una prueba. Pero la
piel humana es una sola y cuando se toca para herirla en su esencia, todo el
mundo se conmueve y se pregunta y no puede conciliar el sueño.
¿Será
este uno de esos casos? ¿Qué está ocurriendo en nuestra patria con la justicia?
Para unos es votar a pupitrazo limpio el alza de sus salarios, la prolongación
de sus períodos, la consecución de fuero para no ser tocados y para el caso de
Sigifredo, la detención y separación de la sociedad y de su familia donde se
curaba de las heridas que también le dejó la inclemencia de la selva por siete
años.
No
podemos manipular la sal y volverla ácido, no es válido antes del partido dar
por cierto un marcador. Algunos apuestan para que la espada de Damocles se
incline sobre la nuca de Sigifredo, algunos esperamos que se haga justicia con
pruebas hábiles y certificadas.
19-05-12 10:21 a.m.
*http://www.eltiempo.com/justicia/piden-expertos-internacionales-para-el-caso-de-sigifredo-lopez_11831404-4
http://www.eltiempo.com/colombia/cali/un-video-sera-prueba-contra-sigifredo-lpez_11815882-4
*http://www.elespectador.com/impreso/politica/articulo-347305-trujillo-y-sigifredo-fatal-coincidencia
*http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/N/navarro_reitero_sus_dudas_sobre_los_vinculos_de_sigifredo_lopez/navarro_reitero_sus_dudas_sobre_los_vinculos_de_sigifredo_lopez.asp?CodSeccion=211Leer más...
Escrito
por: Gustavo Andrés González V
agv_.57@hotmail.com
alternativasocialpuertotejada@gmail.com
Hoy hace 14 años que las
principales calles de Cali y Puerto Tejada, se atestaban de cientos de personas
que conmocionadas, querían despedir con honores a quien para ese entonces se
destacaba como uno de los periodistas más populares del suroccidente colombiano,
mientras los medios replicaban en serie la noticia del trágico asesinato de
Bernabé Cortés; su casa periodística la desaparecida CVN le dedicó dos
emisiones enteras, narrando los hechos de su asesinato y resaltando su labor
periodística. Noti-cinco uno de los medios donde logró mayor reconocimiento,
narraba sus anécdotas y reproducía como un tesoro de su archivo noticioso, las
notas de mayor trascendencia que como periodista investigativo emitió por este
medio; el pueblo revivió con un agudo dolor la tristeza de su secuestro, a la
vez que la alegría de su liberación, sin entender cómo podría existir un hecho más
lamentable que ese suceso… su cruel asesinato.
Por razones obvias su familia se
reservó el derecho de lamentar como nadie más lo haría, el horror de su muerte.
Yo tenía tan solo 11 años y fui testigo de cómo mis primos Mauricio Daniel y
Bernabé Alejandro, sus pequeños hijos de tan solo 13 y 10 años, con quien para
ese entonces compartíamos en inocentes juegos de niños, se enfrentaban a la más
cruda realidad de sus vidas y lo hacían con una admirable fortaleza, la cual
por más valiente que sea el espíritu de un hombre, con el paso de los años se
quebranta ante el contraste de los sentimientos de no saber si darle gracias a
Dios por haberles permitido compartir las mejores experiencias de su vida, con
un padre que lo daba todo por sus hijos o lamentarse por la crueldad de unos
insensatos que no fueron capaces de medir las consecuencias de sus hechos y de
manera vil le arrebataron a una familia su ser querido y a una sociedad su
defensor.
Lo más trágico de esta historia
es que hace parte de las cientos de desdichas que han tenido que enfrentar
familias colombianas, que asumen con sacrificio el compromiso de entregarle a
la sociedad sus mejores hombres, para que esta en medio de una cultura
canibalesca los devore, dejando como evidencia del martirio que les hicieron
sufrir durante su hazaña, las ensangrentadas prendas que lucían al momento de
su muerte. Esta es la dura realidad de una guerra insólita en la cual revelar
verdades es una osadía y si no se quiere pagar el alto precio de la vida, hay
que acostumbrarse como lo hacen muchos, a lanzar voces en silencio que sean
simplemente el susurro de pasillos y no hechos predecibles sometidos a la
rigurosa verdad.
Esta es la triste verdad de
quienes por pasión o por necesidad hacemos “periodismo”, sometidos al miedo de
ser víctimas de la intolerancia y teniendo que callar verdades que quisiéramos
revelar, pero experimentando en pequeños hechos de interés público, la
sensación de ser exaltados por algunos que valoran el altruismo de nuestras
delaciones, cuya voz es inferior a la censura de quienes no están de acuerdo
con lo dicho; peor aún la impunidad de una in-“justicia” que más que omitir
para mí es cómplice de estas atrocidades, porque sin la vergüenza de ser
responsables de no garantizar el derecho a la vida de quien ofrece sus
servicios a la sociedad, no ofrecen ningún tipo de respuesta para esclarecer
móviles y autores de hechos que evidentemente vulneran el derecho a la vida y
destrozan la existencia de una familia, pero que entre más se agudizan golpea
brutalmente las raíces de nuestro Estado Social de Derecho y grotescamente
quebranta nuestra democracia.
En el caso de Bernabé sólo hubo
un condenado en primera instancia, que por la ineficacia de la justicia, fue
absuelto en segunda instancia por el Tribunal Superior de Cali, que no halló
mérito en las pruebas entregadas por el ente acusador y sin parpadear trasladó
el proceso al archivo de la impunidad que rodea a miles de crímenes de lesa
humanidad en Colombia, ante la frialdad e indiferencia, habrá que pedirle
explicación a Celia Cruz, que fue la única que dio respuesta a este asesinato diciendo
que lo mataron porque disque ¡Bernabé le pegó a muchilanga!Leer más...

